Fabricantes locales, artesanos y makers en el comercio del siglo XXI.

Words
by Vicente C.

Visitar el museo del Titanic en Belfast es toda una experiencia para los sentidos.

El museo está situado en el mismo lugar donde se construyó el más famoso y más veces nombrado barco de pasajeros, los astilleros Harland and Wolff.

Es una experiencia excitante, pues reproduce parte de los astilleros, como se llevó a cabo la construcción del transatlántico, se puede apreciar como se hizo la botadura del barco, como eran las propias dependencias, camarotes, el comienzo del viaje, el hundimiento y los mitos y leyendas alrededor de este pasaje de la historia.

Pero la historia del Titanic empieza antes, empieza con la historia de los protagonistas de la construcción del barco, los que hicieron posible la construcción del Titanic, los astilleros y sus trabajadores.

La ciudad de Belfast a principios del siglo XX floreció como centro comercial e industrial, convirtiéndose en la ciudad más industrializada de Irlanda, destacando la actividad de sus fábricas textiles, metalúrgicas y químicas.

Los astilleros Harland and Wolff se convirtieron en todo un ejemplo de innovación, ya que contaban con un departamento de ingeniería impresionante y una considerable acumulación de recursos financieros y capital humano, más de 35.000 empleados en esas fechas.

Recreación de las oficinas de dibujo de los astilleros Harland & Wolff

Recreación de las oficinas de dibujo de los astilleros Harland & Wolff

Los trabajos incluían: desde el diseño de la ingeniería naval, que posteriormente era llevada a la realidad por una ingente cantidad de obreros, hasta los estudios de decoración de interiores, que eran realizados por profesionales de todo tipo de oficios (ebanistas, tapiceros, lampistas, etc.).

Todos los artesanos y  trabajadores, que en su día migraron de los entornos rurales hacia las ciudades y las industrias, se encontraban ante una nueva era.

El visionario de la sociedad de la información Marshall MacLuhan, en los años 60 vaticinó que gracias a la tecnología los artesanos tendrían en el futuro un papel más importante que nunca. Ese futuro es ahora

Los fabricantes locales, artesanos, fabricantes digitales y pequeños talleres disponen de los recursos y herramientas para recuperar el protagonismo perdido, durante este siglo de industrialización y proliferación de trabajos en las cadenas de producción.

En Faberin, creemos firmemente en este nuevo protagonismo de los fabricantes locales, debido a que varios factores están conectándose y  provocarán una disrupción en las formas de crear, fabricar y distribuir productos.

¿Cuáles son esos factores?

Las tecnologías que pivotan alrededor de internet están favoreciendo que conectar personas y recursos sea cada vez más fácil.

El manejo del big data y el valor que aporta su información, transformado en conocimiento.

Simbolo de realidad virtual en la red Fab Lab

Simbolo de realidad virtual en la red Fab Lab

El progreso en el software de diseño y creación de productos y su facilidad de llevar a la realidad todo aquello que seamos capaces de imaginar, from bits to atoms.

La fabricación digital, impresión 3D, corte láser y CNC, que combinadas con las habilidades de artesanías tradicionales, crearán auténticas industrias locales.

La VR y la AR llevarán a un nuevo nivel las tareas de creación, fabricación y compra de productos, con experiencias para el usuario nunca vistas hasta ahora.

Estas nuevas formas de conectar talentos junto a la tecnología provocarán resultados exponenciales. Estamos ante una nueva era en el suministro de productos, donde los recursos utilizados se reinventan, aflorando nuevas fuentes de valor que se distribuye entre los actores que participan en su creación.

La diseñadora de producto Gaudutė Žilytė sobre su banco de diseño 'Comb'

La diseñadora de producto Gaudutė Žilytė sobre su banco de diseño 'Comb'

En Faberin, confiamos en que la fabricación local tendrá un protagonismo excepcional en esta nueva era. Por ello, aportamos valor a los fabricantes locales facilitandoles el acceso a diseños originales, exclusivos y únicos de una gran comunidad de diseñadores internacionales, que aportan sus propuestas de solución profesional para la satisfacer las necesidades de unos consumidores cada vez más urbanos, tecnificados y cuyos gustos varían a velocidad de vértigo.

Por ello, uno de los objetivos fundamentales de Faberin es la conexión entre estos profesionales y los consumidores. La conexión con los nuevos perfiles de consumidores que se agrupan en comunidades, que se sienten apasionados por un diseño único y original. Consumidores que disfrutan de las nuevas formas de vida, de nuevas formas de organizar el trabajo y de nuevas formas de ocio.

Un consumidor que se siente diferente, único, y distinto a los demás.

Oficina de Twitter en San Francisco

Oficina de Twitter en San Francisco

Esta es nuestra forma de aportar valor a la comunidad de fabricantes locales. Fabricantes que serán protagonistas en las nuevas formas de crear productos, y que lograrán recuperar el protagonismo que habían perdido durante la era de la industrialización del siglo XX.

Si eres fabricante local, maker, artesano o un pequeño taller y quieres producir diseños únicos con gran valor añadido bajo pedido como el banco ‘Comb’ de la diseñadora lituana Gaudutė Žilytė, Faberin es tu sitio. Da el paso: únete a Faberin y comienza a fabricar y vender, sin ningún coste previo y fijando tu mismo las condiciones.

Words by Vicente C.

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