Achodoso dice “Sí” a Faberin

Words
by Alejandro G.

Con el post de hoy, estrenamos nuestra sección de faber encuentros en la que os iremos acercando a diseñadores, artesanos (makers) y clientes amantes del mueble de estilo único.

En esta ocasión en particular, tenemos la oportunidad de hablar con dos jóvenes diseñadores de producto que con esfuerzo y talento se están abriendo paso en este apasionante y nada fácil mundo del diseño.

Y por supuesto, lo más importante; han accedido a compartir su experiencia con todos vosotros

Una de las cosas que más nos gusta en Faberin es poner cara a los creativos que hay detrás de diseños y conocer sus historias. Historias que siempre cuentan con anécdotas cuanto menos curiosas.

Así que…¿quieres conocer quién hay detrás de diseños como éstos?

Te lo contamos ahora

Os presentamos a Javier Gutierrez Asensio y Pedro Boj Perez, los dos diseñadores españoles que componen el estudio de diseño Achodoso, (Acho-Dos-O, como la molécula de agua, pero con el toque murciano).

No podíamos dejar pasar la oportunidad de tener un cara a cara con estos profesionales en el parque tecnológico del campus de Espinardo. Acaban de aterrizar, como aquel que dice, después de venir de una de las ferias de diseño más importantes del mundo: el Salone Satellite de Milán, en el que presentaron su colección más reciente Simply, caracterizada por la pulcritud y el minimalismo que ya en otras ocasiones les ha hecho ganar premios como el primer puesto en el Consentino Design Challenge de 2013 y también el primer premio del CevisamaLab de 2014.

Y aún tenemos más que contaros.

Han aparecido incluso mencionados en una de las publicaciones más importantes de esta área como es Designboom, en el que promocionan su “Wall Hook”; un original perchero que combina metal y madera.

Con ellos hablamos de qué es un artista, de lo que hace falta para poder exponer tu trabajo en un salón como el de Milán, de lo que les influencia a la hora de ponerse a crear…y de diseño, por supuesto.

Hasta el momento nuestros contacto con ellos había sido a través de correo electrónico y algunas conferencias vía web por lo que ésta era una ocasión muy especial, ya que nos íbamos a ver con los miembros de un estudio de diseño que ve en Faberin una oportunidad para poder comercializar sus diseños contando con una red de expertos artesanos o makers para fabricarlos pudiendo llegar a clientes en todo el mundo.

Y Achodoso pronunció las palabras mágicas: Sí, quiero…

Cuando les contamos detalles acerca de Faberin no dudaron en formar parte de la red internacional de diseñadores, lo cual nos alegra mucho y queremos agradecerles su confianza en nosotros. Pronto encontraremos productos suyos en exclusiva para Faberin.

Os dejamos la conversación que tuvimos con ellos. Esperamos que os inspiren tanto como lo hicieron con nosotros.

Javier y Pedro

Javier y Pedro

¿Qué visión del artista tenéis? ¿os consideráis vosotros mismos artistas?

Pedro: Yo no me considero artista, me considero más bien un creativo que da solución a problemas que se presentan a la hora de diseñar.

Javier: Sí, un creador de cosas… un designador, quizás.

Quizás el concepto de artista se puede tomar como algo extravagante.

Javier: No es pagable (risas).

Pedro

Hay empresas que usan al diseñador como una herramienta que no muestran al consumidor y hay empresas que lo usan como herramienta y además lo promocionan, porque saben que la gente “compra” también al diseñador.

Es curioso como el concepto del diseñador parece haber ido cambiando una vez compruebas a lo que verdaderamente se dedica; crear algo útil o novedoso pensando en el consumidor. ¿Creéis que ha evolucionado esa idea sobre el diseñador y que, por ejemplo, antes se pensaba en un artista como alguien que diseña para sí mismo independientemente del usuario?

Pedro: No creo que sea así. Actualmente no lo creo. El diseñador diseña en base a las necesidades de un cliente; siempre diseñas pensando en alguien que pueda darle uso a ese objeto. Si no puede usarse, no tiene sentido.

¿Qué pensáis acerca de que en muchas ocasiones parece que la cara que vemos detrás de la marca es la del dueño o CEO de la marca en vez de darle más protagonismo a los diseñadores?

Javier: Al final es una mezcla de todo. El presidente o dueño toma decisiones y hace su parte. Hay empresas, por ejemplo, en las que no sabes quién es el presidente, pero sí que sabes quiénes son los diseñadores. Ikea, por poner un ejemplo, es una empresa en la que seguramente habrá gente que conozca a su presidente, pero los diseñadores te aparecen en el mismo catálogo. Hay empresas pequeñas, como la editoria Omelette-Ed, que da mucha importancia a sus diseñadores y no creo que la gente sepa quién la dirige.

Pedro: Hay empresas que usan al diseñador como una herramienta que no muestran al consumidor y hay empresas que lo usan como herramienta y además lo promocionan, porque saben que la gente “compra” también al diseñador.

¿Se podría decir que el diseñador es parte de la marca?

Pedro: Sí. En esos casos sí. La marca se apoya en el diseñador y el diseñador se apoya en la marca.

Habéis estado en el Salone Satellite de Milán. ¿Qué requisitos necesita una persona para llegar a exponer en un salón de estas características? ¿Tienes que tener una cierta experiencia?

Pedro: No, no es necesario.

Javier: Tienes que enviar un proyecto. Ese proyecto lo evalúa un jurado cada año que te da el visto bueno o no.

¿Cuál es el alcance del salón aproximadamente? ¿Acuden muchos diseñadores?

Pedro: Este año exponiendo había 110 estudios de diseño. Algunos eran diseñadores individuales y otros eran equipos. En total podría haber unos mil diseñadores, todos seleccionados por un jurado especializado. Este año, que fue el segundo que participamos, no tuvimos que presentar proyecto. Sólo tuvimos que enseñar unos bocetos o renders para el catálogo que hacen y un concurso interno. No nos piden el proyecto en este caso porque si el primer año ya fuiste seleccionado digamos que tienen la confianza como para saber que vas a cumplir. Aunque claro, si cuando llegas no presentas un diseño bueno también pueden retirártelo.

La visibilidad que da Milán es brutal. Yo diría que no hay feria en el mundo como esa a nivel de diseño.

Pedro: Milán es una puerta al mundo.

Javier: Sí, es una pasada.

La relación con los otros compañeros de oficio allí suponemos que buena, ¿no?

Javier: Si, buena. Este año pasado fuimos varios españoles. Al final vas conociendo a varias personas, pero el objetivo allí es tu negocio y el ir a mostrar tu producto. Es verdad que cuando termina la jornada sí que te vas a tomar algo con gente de por allí, pero la finalidad siempre es el negocio. Además, tampoco tienes tiempo, porque la feria empieza a las nueve de la mañana y termina a las siete de la tarde. Y te aseguro que acabas de feria hasta…

Pedro: Siete días dura, de hecho.

Eso a nivel social, pero a nivel profesional, a la hora de hacer contactos supongo que será otro asunto.

Pedro: Sí, se hacen muchos. Muchos más que puedas hacer en Valencia u otras ferias más pequeñas, pero al final el resultado es prácticamente el mismo. Nuestro cliente al final es el mismo que va a exponer allí; las marcas de mobiliario y accesorios para el hogar. Y van con la idea de vender en sus stands, con su equipo comercial, no van con la idea de comprar un diseño. Habrá algún fabricante que se pase por la zona a ver si hay algo que le guste, pero son la minoría.

Javier: Sí, al final es más prensa. También lo de los contactos con los fabricantes es verdad que se da bastante.

Pedro: Te llevas contactos, pero a posteriori de la feria es difícil mantener a ese cliente.

Javier: Hay mucha competencia.

Pedro: Allí en la feria ya lo tiene que ver muy claro el cliente para que pueda surgir algo. El trabajo viene después; enviar información, estar pendiente de ese cliente, ir a visitarlo…etc. Pero claro, si vas a una feria internacional en la que los contactos son de Estados Unidos, Japón, China…es más complicado de gestionar.

Javier

Pero al final es algo que me mola; el que te pidan algo y saber plasmarlo en un papel, llevar el papel al ordenador, del ordenador sacar un volumen y que pienses “Joder, desde la primera idea hasta el final…”. Ese recorrido mola mucho.

Antes de poneros manos a la obra con el proyecto, ¿teníais ya alguna idea en mente de que queríais embarcaros en algo así u os lanzasteis a la aventura sin más?

Pedro: Yo siempre había tenido claro que quería estudiar esto y que cuando terminase quería montar un estudio de diseño de producto. Lo hablé con Javi y él también lo veía, así que…

¿En qué medida te cambia la visión que tienes durante tus estudios a cuando los acabas? ¿Se mantienen luego esos motivos por los que decides dedicarte a este campo?

Pedro: En mi caso sí, porque me encontraba en una situación en la que quería emprender proyectos diferentes a lo que veía en el sector del mueble y del hábitat, pero no tenía la formación para llevarlo a cabo como un profesional. Y así fue como empecé a estudiar y ahora sigo pensando en lo mismo. Sigo queriendo dar soluciones diferentes a cosas que ya existen o que vayan surgiendo, crear nuevos hábitos en el consumidor…etc.

Javier: Yo igual. Antes de empezar a estudiar siempre he sabido lo que quería, aunque he estado un poco perdido. Yo creo que sigo estando igual, de hecho (risas). Pero al final es algo que me mola; el que te pidan algo y saber plasmarlo en un papel, llevar el papel al ordenador, del ordenador sacar un volumen y que pienses “Joder, desde la primera idea hasta el final…”. Ese recorrido mola mucho. Y más sabiendo que tienes un cliente detrás y que va a haber gente que lo va a usar…si el resultado es bueno, claro (risas).

Pedro: El materializar las ideas, el ver cómo la idea va creciendo y va surgiendo un objeto que plasma lo que querías, da la función que tú querías darle y soluciona el problema que tenía el cliente.

Javier: Yo dibujo más ahora que cuando estudiaba, seguramente. Es como un hábito. A veces se lo digo a Pedro; si tuviera que contar con el reloj las horas que me siento a dibujar, no habría cliente que pagase las horas que le echo (risas). Y si encima tienes razones para dibujar y crear.

Hay diseñadores que comentan que a la hora de ponerse a trabajar o inspirarse, toman referencias de sitios que pueden ser ajenos al propio mundo del diseño, como el cine o la música, ¿os pasa a vosotros lo mismo?

Pedro: Yo diría que a Javi sí. En mi caso no te podría dar ejemplos de ese tipo porque no he mamado tanto la vena artística del arte, de la música. Mi rama es más la industrial. A mí me va más el tener la idea y antes de dibujártela, te cojo dos trozos de madera o dos de hierro y empezar a montarla. Javi yo creo que sí.

Javier: No. Que me influyan a mí, es que al final todo te influye; lo que escuches, lo que comas…etc. A mí me gusta mucho el grafiti, me gustan diferentes tipos de música…pero luego no lo asocio al diseño.

Pedro: Yo creo que tu estilo de dibujar a la hora de hacer diseños va muy ligado al rap, al hip-hop, al skate, al grafiti…

Javier: Si bueno, pero porque tú me conoces. Yo no lo veo.

Pedro: Lo mismo no te das cuenta, pero desde fuera es algo que se ve.

Personalmente pienso que cuando te dejas llevar y la cosa fluye, todo eso aparece. Creo que la gracia de todo esto es que tu trabajo y todo eso que llevas dentro confluya y se dé el resultado de forma natural.

Javier: Sí, por eso te comentaba que influye todo; la gente con la que trabajes, el medio…etc. Al final está claro que cuantas más cosas conozcas y te gusten, mejores cosas vas a hacer. El problema que yo tengo es que al principio soy un poco cerrado y me cuesta abrirme a, por ejemplo, un tipo nuevo de música. Ahora, como me abra al nuevo, voy a exprimirlo al máximo. Y con el arte igual; lo mismo exploro algún movimiento artístico porque tengo que indagar en eso y se convierte en una influencia más.

Y ahora sí, en el tema de diseñadores que os inspiren más u os gusten más, ¿a quiénes tenéis como referencia?

Pedro: A mí me gusta mucho Benjamin Hubert. Hace un diseñado muy depurado y siempre está utilizando nuevos materiales en objetos cotidianos.

Javier: Yo tengo un montón, por ejemplo, un estudio que tenemos cerca se llama Mut. Gente joven que es muy fresca y lo que hacen está muy guapo. Quizás me gusta tanto porque quiero llegar a ser algo así, o parecido.

Si tuvieras que marcar un antes y un después en vuestro camino, ¿cuál sería?

Javier: Pues yo creo que hace una semana (risas).

Pedro: Si, porque estábamos en un punto en el que empezamos a montar nuestro, ya no negocio, sino puesto de trabajo. Empezamos de una manera un tanto diferente de cómo se monta un negocio normal y desde 2015 hasta ahora nos hemos ido dando cuenta de que quizás teníamos que haberle dado importancia a otros factores y aquí nos están guiando y asesorando.

Javier: También es por el sitio, no es sólo el que nos enseñen a crear un negocio. El sitio nos ha cambiado; el hecho de que quedemos nosotros ahora mismo aquí, que luego quedemos con una chica que está haciendo una empresa de calzado, que en la clase de coworking se venga uno que sabe de informática a explicarnos algo…etc. El hecho de que te enseñen como empieza y se lleva un negocio está muy bien, pero lo importante aquí es la relación con los demás.

Pedro: El entorno es importante, pero yo también le doy importancia a que estamos encontrando la manera de rentabilizar y poder ganarnos la vida con esto.

Javier: Sí, aunque nosotros al llegar aquí ya teníamos clientes.

Pedro: Es verdad, pero habíamos tomado otra estrategia. Todo vino a raíz de volver de Milán y cambiar un poco el modus operandi de que en vez de exponer fuéramos directamente a los clientes y les ensenásemos lo que hacíamos. Y claro, para enfrentarte a los clientes necesitamos lo que estamos aquí aprendiendo, en un entorno que es verdad que es el idóneo para lo que nosotros queremos. De hecho, hemos establecido más contactos y vínculos en una semana que en años.

Para mí el sitio de trabajo es algo clave en el desarrollo del mismo.

Pedro: Tú ya estuviste con nosotros en el estudio que teníamos, el caso es que allí estábamos un tanto aislados, pero aquí tienes gente a tu alrededor que quiere hacer cosas, a la que le puedes enseñar diseños…etc.

Javier: Claro. Puedes estar apartado, pero con un equipo de diez, quince personas y que de ahí salgan ideas, pero con dos personas cuesta mucho.

¿Qué opináis de Faberin?

Pedro: Lo vemos interesante. El problema que vosotros solucionáis en cuanto a unir artesanos y fabricantes con diseñadores es algo que a nosotros nos surgió desde el principio. El hecho de tener un producto y tener que patearte internet, la calle y los polígonos para tener quién te haga el diseño es algo que vosotros vais a poder hacer de forma más fácil. También el tema de que el cliente final solicite comprar un diseño y haya en diferentes partes del mundo fabricantes que estén dispuestos a hacerlo, rompiendo esa barrera logística del sólo fabricar en España… Es una buena idea.

Terminamos la entrevista con una sonrisa de oreja a oreja y la promesa de que dentro de poco tendrán un producto exclusivo para añadir al catálogo de Faberin. Se rumorea que será un objeto pequeño, que se puede llegar a usar de forma habitual. Javier, de hecho, ya le estaba dando vueltas a la cabeza inmediatamente. Una cosa sí que podéis tener clara; próximamente podremos disfrutar de la versión más “Faber” de los diseños de este tándem murciano.

Words by Alejandro G.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies